Estudios Orientales

A pesar de la carga negativa o casi peyorativa que la palabra “orientalista” suele tener, se trata de un campo de estudio definido y con una tradición de más de dos siglos.
De manera simple podríamos definir a los “Estudios Orientales” (objeto material) como el estudio de las civilizaciones (idiomas, religiones y sociedades) orientales, actuales e históricas. Geográficamente "orientales" se refiere a las regiones del Próximo y Medio Oriente, las del Lejano Oriente, incluyendo a las del Cáucaso, Asia Central , Tibet-Mongolia.
Es por ello que este gran campo de estudios puede dividirse en áreas tales como: estudios árabes, persas, turcos (estos tres suelen estar reunidos como “estudios de medio oriente” o “estudios islámicos”), indios, chinos, japoneses, coreanos, del sudeste de Asia, caucásicos, de Asia Central, etc.
Por lo tanto, podríamos afirmar, que se trata de un gran campo de estudios que abarca a casi toda la masa euroasiática, a excepción de la península europea.
Dentro de la misma encontramos subregiones como: Rusia, Cáucaso, Asia Central, Medio Oriente, Afganistán/Pakistán/India, China, Corea, Japón, Tibet-Mongolia, sudeste asiático.
Desde el punto de vista temático, cada una de estas áreas comprende disciplinas tan disímiles como lenguas y literaturas, historia, Sociedad y cultura, Religiones y Filosofía, Política moderna y contemporánea (economía, política interna, política exterior).
Todo ello indica que es imposible, humanamente hablando, llegar a adquirir un conocimiento adecuado de todos estos campos, de allí que esta imposibilidad material, unida a la vocación particular de cada uno de los que se sienten atraídos por estos temas, haga que se dé una natural tendencia a la especialización.
Se trata de un área de conocimientos que requiere de una serie específica de capacidades por parte de aquellos interesados en trabajar en ella:
En primer lugar es indispensable un conocimiento de los idiomas del área de estudio: sánscrito, árabe, persa, turco, chino, etc. Esto permite acceder a fuentes de primera mano, indispensables para todo estudio profundo. Para entender una región hay que entender a su gente y para entender a su gente hay que entender su idioma.
Aquí podríamos también señalar que es necesario conocer idiomas europeos en los cuales se han plasmado muchos de los conocimientos de esta región, especialmente inglés, ruso, francés, alemán e italiano.
En segundo lugar, es muy importante la posibilidad de tener un conocimiento directo de esos países. La visita a los mismos es la mejor manera de consolidar los conocimientos adquiridos (particularmente los idiomas), visitar los sitios históricos, museos, bibliotecas, desterrar estereotipos y simplificaciones, comprender la idiosincrasia de la sociedad, hacer amigos y desarrollar vinculaciones con los especialistas locales.
Esto nos lleva al siguiente punto que es el referido a la construcción de redes de vinculación con especialistas locales, redes institucionales y personales, que permitan la realización de actividades académicas de manera conjunta (investigaciones, publicaciones, cursos).
Todo este proceso debe necesariamente concluir en la generación de nuevos conocimientos a través de investigaciones, publicaciones y el dictado de clases con el objetivo de formar a las nuevas generaciones de especialistas.
En cuanto a las publicaciones, especialmente las peer-reviewed, es la manera más directa de constatar si una disciplina se está desarrollando o no. La inexistencia de este tipo de publicaciones refleja falta de una masa crítica de personas dedicadas a estos temas que puedan comprender, compartir, disentir, sobre lo que uno de ellos escribe.
De esta manera, ..................................